Sobre mí

Advierto que esta entrada será algo extensa, pero considero que es importante hacer una introducción para sepáis quien está detrás de este proyecto.

Para empezar me gustaría dar una breve presentación sobre mí: Tengo 21 años y actualmente estudio el grado en Traducción e Interpretación en Barcelona. Y, como tú, querido lector, soy un apasionado de los idiomas. Y, ahora que lo pienso más detenidamente, siempre han sido un pilar importante en mi día a día. A continuación, haré una pequeña lista de los idiomas que hablo y de cómo empecé a aprenderlos.

Como la mayoría de jóvenes españoles la primera lengua extranjera que aprendí fue el inglés. El método con el que empecé a aprender os sonará a muchos, ya que era el más común en las escuelas: Aprender listas interminables de verbos irregulares (que si go, went, gone o come, came, come), traducciones de historietas en español hacia el inglés, un sinfín de ejercicios de gramática aburridos y bastante repetitivos. En definitiva, un método poco eficaz y nada realista.

No obstante, si no recuerdo mal, no fue hasta que tuve once años cuando empecé a interesarme realmente en el aprendizaje del inglés. ¿Y por qué no antes? Bien, la respuesta es muy sencilla: Nunca había sentido la necesidad de hacerlo. Sin embargo, en unas vacaciones conocí a un grupo de alemanes con los que no tenía ninguna manera de comunicarme, ya que ni ellos hablaban español ni yo hablaba alemán. Fue entonces cuando por primera vez tuve que usar el inglés en una situación real. A pesar de que con práctica y uso mi nivel de inglés mejoró, lo más importante que obtuve con esa experiencia fue darme cuenta de que había descubierto mi pasión: el aprendizaje de idiomas.

A la vez que practicaba el inglés con mis amigos alemanes, también me propuse aprender algo de alemán. Y digo algo porque tan solo llegué a aprender algo de vocabulario y un par de frases básicas. Uno o dos años después, me lo tomé más en serio y decidí apuntarme a la Escuela Oficial de Idiomas (EOI) y empecé el primer curso de alemán. Recuerdo que fue una experiencia muy gratificante. Cada martes y jueves por la tarde, los días que iba a la escuela, me sentía muy feliz y conocí a otras personas que, como yo, también sentían curiosidad por las lenguas extranjeras. Actualmente el alemán es mi segunda lengua en el grado de Traducción e Interpretación y es un idioma con el que siempre he tenido una relación de amor-odio.

Después del alemán, vino el francés. Cuando empecé el bachillerato nos dieron la opción de escoger una segunda lengua y decidí estudiar francés, ya que el alemán ya lo estudiaba en la EOI. Tuve una amiga con la que solía hablar en francés y en las clases no éramos muchos estudiantes, así que el aprendizaje del francés me pareció más ameno que el del inglés. A día de hoy mi nivel francés ya no es el que era anteriormente y admito que es un idioma que he dejado algo alejado. Sin embargo, me he propuesto retomarlo de nuevo, ya que ahora resido en un país donde es una de las lenguas oficiales y creo que tendré más oportunidades de usarlo.

La siguiente lengua posiblemente será una sorpresa para algunos, no tanto para la gente que me conoce, pero se trata del finés. Sí, el finés de Finlandia. Es un idioma que aprendí por diferentes razones, pero también fue el primer idioma que empecé a aprender de manera autodidacta. Jamás he asistido a ningún curso ni he recibido clases privadas y realmente lo aprendí a base de constancia, dedicación y motivación. He estado varias veces en el país, algunas estancias más largas que otras, conozco la cultura y tengo amistades con las que siempre intento hablar el idioma. Se suele decir que todos los amantes de las lenguas tienen una lengua predilecta; en mi caso, pues, sería el finés. Un idioma muy extraño y diferente para todos los hablantes del español, ya que no es una lengua indoeuropea, aún así, un idioma que te enseña a pensar desde otra perspectiva.

Para no hacer la primera entrada demasiado larga, agruparé los otros dos idiomas que entran en mi lista: el ruso y el sueco. Son idiomas en los que actualmente tan solo tengo un nivel básico, pero me gustan mucho y me parecen muy interesantes. Confío en que unos años seré capaz de hablarlos.

Y, por último, también mencionaré el neerlandés. Desde hace unas semanas, estoy viviendo en Bélgica, en la parte de Flandes, donde el neerlandés es la lengua oficial. He empezado a aprenderlo porque siempre he sentido curiosidad por esta lengua que inevitablemente me recuerda al alemán y al inglés. No tengo ningún objetivo en mente, pero sí me gustaría llegar a hablarlo correctamente.

Ahora, después de haber leído mi breve introducción, agradecería que en los comentarios tú me contarás un poco sobre ti y tu historia con los idiomas. ¡Nos leemos pronto!